Esta es la carta textual que de puño y letra redactó nuestro corresponsal: "Estimados Amigos: lamento profundamente que mis “ingenuas” y “pueriles” investigaciones hayan tenido la magnitud y las repercusiones alcanzadas…debo confesarles que desde ningún pu
No voy a negar tampoco su veracidad y que fueron innumerables los esfuerzos que he debido realizar para llevarlas a cabo; bien saben que mi profesión es otra, razón por la cual lo mío ha sido “a pulmón”, muy de novato y con las falencias propias de quien desgraciadamente no vive de esto, sino, entiendo, todo hubiera sido más claro, más prolijo y obviamente, más serio…
Entenderán entonces lo dificultoso que me resultaba toda la investigación y elaboración de cada informe… por ejemplo, a mis pacientes les resultaba al menos llamativo que mientras los auscultaba (escuchaba su espalda) en vez de “diga 33”, yo les pedía que dijeran “Chievo Verona” para ver cómo sonaba y si sabían algo… o cuando se molestó Don Martínez Choque, un paciente peruano de muchos años, cuando sutilmente y con un bisturí en su cuello le exigía el nombre, DNI y paradero de todos los caballos peruanos de paso en el Alto Valle!!. Pero bueno, mi inexperiencia en el periodismo (sumada a la de la medicina) complicaron aquellos comienzos…
Lo cierto es que lo que empezó como un mero juego periodístico, poco a poco se fue convirtiendo en una tarea develadora, de mucho compromiso y que en honor a la verdad, ha tomado ribetes ciertamente inesperados, involucrando a mucha gente, algunos muy cercanos afectivamente y con los que he compartido vivencias muy profundas en momentos muy especiales de mi vida…
Reconocimiento mundial
Pero claro, sé que he llegado muy lejos y eso me ha valido el reconocimiento de millares de personas, que de recónditos lugares del planeta me han hecho llegar sus mails, mensajes y llamados de felicitaciones, loas y adulaciones varias, rescatando mi valentía, mi hombría de bien y compromiso con la humanidad, la ecología y la caza indiscriminada de ballenas en el mar del Japón…Imposible olvidar algunos mensajes e inquietudes de personas tan o más comprometidos con la problemática en cuestión, como Arak Sumur, un pastor de los Montes Urales que me solicitaba detalles de la capacidad amatoria de la chiva patagónica y las posibilidades de un intercambio de parejas con Lelé o la simpática cocinera de un monasterio Húngaro que me sugería una antigua receta regional referida a la preparación de testículos de equino peruano con aderezos del lugar y néctar de esmegma de oso hormiguero, o tal vez la de la ofuscada luchadora de sumo que desde su Osaka natal me profería todo tipo de improperios y en un idioma japonés con raro acento marítimo me preguntaba ¿Qué carajo me importaba la caza indiscriminada de ballenas…?
En fin, como decía el poeta, “…lo más terrible se aprende en la vida y lo hermoso nos cuesta la vida…”; lo más lamentable es que el deber periodístico ha complicado la existencia de tantos amigos al punto que me amenazan con terribles torturas, brutales golpizas y ahora con humillantes maldiciones, como en la carta-defensa y contraataque de nuestro bien amado Rodolfo “puro pingo” Santarelli…
Todo lo que a mí me quepa y corresponda he de hacerme cargo, bajaré la cabeza y aceptaré de buen tino las represalias que todo aquel ofendido o tocado por mis “bien intencionadas” investigaciones hayan provocado en su buen nombre, honor, moral y buenas costumbres, pero repito, solicito, apelo y ruego que ofrezco ambas mejillas si eso los reconforta…pero por favor, sólo a mí…levanten la maldición para con el resto de la promoción 80…ya que me he enterado, siempre por mi buen olfato periodístico, que han empezado a caer en la “maldición peruana”, seres muy queridos y habituales concurrentes a nuestros asados y reuniones culinarias, y lo han hecho con saña…le propinaron lo peor de la vida, en plena segunda Luna de Miel…porque se puede fracasar en cualquier momento, hasta a veces puede ser normal, esperable si se quiere...pero no en esas “circunstancias…”; y sé perfectamente que han empezado con personas cercanas a mí, por algunas pruebas que acompaño de testigo…repito…si son tan pingudos y machitos…¡¡¡ Péguenme a mi pero no a mis Amigos,…cipoleños y peruanos cobardes…!!!
Tincho
Querido Tincho, mi solidaridad como colega periodista ante los ataques personales y al ejercicio de tu profesión. No creo que una reculada de este tipo pueda parar la maldición. De todos modos habla de tu hombría de bien, de tu espíritu carne de cañón y hasta de cierto desafío al maleficio por parte de quien tiene el arsenal intacto. Muy loable lo tuyo.
ResponderEliminarChecho
El Sindicato de Médicos-periodistas se solidariza con su afiliado Tincho y lo insta a continuar en la senda de la búsqueda de la verdad, el compromiso y la recomposición salarial.
ResponderEliminarLa seccional Los Catutos del Sindicato de Médicos-Periodistas acompaña a nuestro colega zapalino, se declara en asamblea permanente, convoca a cortar todas las rutas del país y realizar una gran movilización hacia la avenida Alem de Cipoletti.
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