domingo

Mensaje de Tincho para los 25 años

En nombre de la promoción 1980 quisiera abusar de vuestra cordial invitación y robarles apenas unos minutos, a sabiendas que esta reunión tiene como reales y lógicos protagonistas a los flamantes egresados 2005.
Dentro del emotivo marco que genera tan magno acontecimiento tanto en la vida institucional del Colegio como en la personal de cada estudiante...de cada familia...es que me he tomado el atrevimiento de volcar en unas humildes líneas... un par de reflexiones...un sentido reconocimiento...y hasta traer algún recuerdo desde el alma...
En cada rincón de este edificio, en cada baldosa de cada patio, en cada árbol y en cada porción de tierra ...hemos dejado pedazos de nuestra adolescencia...de nuestra vida..., es por eso que cada lugar nos devuelve imágenes y aromas de un tiempo, que aunque parezca lejano, vive invariable y muy fresco en nuestras retinas...en nuestros corazones...
Mucho tendrán que ver aquellas personas que nos formaron, nos educaron, nos escucharon...que rieron y lloraron a nuestro lado, transmitiendo no solo conocimientos, sino además la sabiduría indispensable para moldear los valores y fortalecer el espíritu de aquellos rebeldes adolescentes dueños del mundo...en fin...nos volcaron lo esencial para hacernos personas de bien...para entender el ser por encima del tener...nos enseñaron el valor de la libertad...la importancia de soñar...y sabe Dios como me gustaría tenerlos a todos hoy conmigo para abrazarlos, agradecerles y ofrendarles esta obra de sus manos...ellos fueron y serán, sin dudas, partícipes necesarios...
Y cada cual tomó su rumbo...de acuerdo a sus posibilidades, sueños y proyectos...con suertes diversas, claro está, pero sin apagar esa brasita encendida que en algún lugar del cuerpo nos mantenía fieles a lo aprendido...y hasta algún lírico como yo, con el repiqueteo constante en mis oídos de aquella frase que un tal Sabino (un cura loco...) me había soltado como al pasar...”un hombre es lo que fueron sus sueños a los 14 años...”, así que yo seguía con mi sueño de los 14 años...
Pero no todos los barcos llegaron al puerto...y cada uno tendrá su historia que contar...yo sencillamente, y para finalizar, quisiera rescatar la historia de un barco distinto...con mucho de ángel, con mucho de magia...un barco cuya historia es un deber de cada egresado de nuestra promoción...porque fue una nave tan noble, tan carismática, que Dios se la llevó antes...y solo el sabrá porque...pero si a mi me preguntan les contesto sin dudar...Dios sabe que toda gran flota necesita de un barco emblema...y eso es lo que siempre fuiste...nuestro gran emblema...querido amigo Memo Cunninghan Glen...
Muchas gracias a todos, por la invitación y Vtro. tiempo.

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