miércoles

El caballo tiene un Gran Hermano: está preso y habla en exclusivo

El dicho de que los amigos los elige uno pero a los parientes los manda vaya a saber quién, cada vez es más cierto. En el caso que nos ocupa: el caballo peruano y ErreEse, se acumularon sobre la redacción miles de personas y equinos que dijeron ser amigos, compañeros de banco, cómplices de deslices y hasta parientes. Pero el equipo de Dombosquianos que está a cargo de la investigación no se la traga así de una. Fuimos descartando primero a los avivados, luego a los buscadores de fama, luego a los ex Gran Hermano, a los Tinelli´s y finalmente a los oportunistas que porque ahora ven la veta con el tema de la página, quieren aparecer dando testimonios y declaraciones exclusivas.

Encontramos al hermano escondido

Como ocurre en muchas familias –lamentablemente- a los enfermos, los opas, los leprosos, los que tienen joroba, los hinchas de Pacífico de Neuquén, la familia los esconde, no los muestra y hasta los niega. Así sucede con el caballo peruano de la investigación. Pero no nos quedamos quietos e investigando y recorriendo barsuchos malolientes y oscuros, dimos con un hermano que se encuentra cumpliendo una condena por un crimen que no cometió (como Richard Kimble).
En un penal de máxima seguridad de Buenos Aires, lo encontramos pastando tranquilamente y luego de la sorpresa porque lo encontráramos, accedió a hablar.

“Que el tema es raro, es raro”

“Yo no soy buchón y al chabón de mi hermano hace bocha que no lo veo”, nos dijo de entrada en un típico lenguaje tumbero, mientras se rascaba el anca con un palo de escoba. Pero luego de un poco de alfalfa y un faso, nos contó de una infancia triste, de su madre (una yegua hecha y derecha) y de un padre padrillo que tuvo por oficio el servicio a troche y moche. Pero también aseguró que el hermano fue “transformista” de chico, que solía introducirse en los cuerpos de los humanos y hacerles hacer cosas insólitas para un caballo: jugar al fútbol, desfilar para colegios religiosos y hasta pasearse en noche de luna llena por pueblos del alto valle.
A esta altura de la charla, ya podíamos confirmar algunas sospechas que hemos publicado aquí: la posibilidad de que ErreEse fuera en realidad el caballo intentando jugar al fútbol, que desfilara en las fiestas patrias y ahora aparecía la “Leyenda de Fernández Oro”. Esa historia ya contada por los pioneros del valle dice que el hijo de una familia tradicional se paseaba en las noches de luna llena dando rebuznos y relinchos por las calles de tierra de Oro y hasta dando patadas en las tranqueras de las chacras donde vivían las gurisas más preciadas.
“Que el tema es raro, es raro”, nos dijo mientras se iba al galope rumbo a las celdas y nos dejaba llenos de datos, pero también repletos de incógnitas sobre la verdadera relación entre el equino de marras y nuestro compañero.
A esta altura, lo que falta, lo que se viene Macaya es la palabra de uno de los protagonistas centrales de esta historia: la voz del yobaca.

1 comentario:

  1. La verdad tiene las patas mas cortas de lo que pensaba (tipo la enana de merceologia...); de a poco viene el deschave (nada que ver con Angelito...); aca hay gato encerrado, como decia el dueño de Miau-Miau y le partió la nariz al Indio Fleitas...
    En realidad hay yobaca encerrado y hablo con la prensa...
    Pero siguen habiendo puntos oscuros...si es verdad lo del transformismo porque RS desfilaba tan mal...!!! si realmente era un equino para el futbol...porque no le pegaba a nada, ni a los rivales, ni a la pelota...los caballos le pueden errar a algo pequeño y oblongo como los futboles de aquella epoca, pero errarle a la humanidad del gordo Karim...???, ademas, convengamos, nadie jamas (de ningun sexo...) hablo de las supuestas exuberancias de la entre pierna de RS como era de esperarse de esos tiernos animalitos!!!!
    Asique, sigo dudando de todo...y como esta al caer la nota prometida, esperaré tranquilo...(aunque venga mas demorada que la novela de Fabiani...)

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