A través de una conmovedora carta ErreEse salió al cruce del descubrimiento de la maldición del caballo peruano, la reconoció, pero se mostró indignado con el trato dado por el periodista Tincho "y algunos otros dombosquianos". Puso todo en manos de la justicia, a través de un reconocido jurista y un hábil abogado. Hoy el adelanto y mañana el texto completo.
"O sigo siendo RS vendiendo manzanas en la esquina relinchándole a mis clientes o vos Escondido podrás volver al campo con mi espíritu frutero encajado sobre tus nalgas a montar yeguas salvajes". Así se expresa un emocionado compañero al iniciar la carta de descargo sobre el tema que hemos ventilado en las últimas semanas. Indignado, dolido, pero con el orgullo bien alto, el fernándezorense dice "yo soy el verdadero RS, que se dejen de mentir los dombosquianos heridos, que sólo con mentiras se lucen dejando atrás sus condenas que jamás las han cumplido y se pasean riendo y diciendo: "ahí va don RS que ahora es medio Escondido, que se joda por creerse el cheto de la promoción del 80".
La maldición
En un acto de sinceramiento público, RS sostiene que "soy Latino pero no peruano, soy lampiño pero no pelado, soy rubio y de ojos claros, como quieren las muchachas, pero la maldición me ha cambiado los ojos por los del equino a marrón y comunardos. En algo debo reconocer me parezco a ese malvado peruano" y enumera una serie de virtudes viriles de las que todos sabemos ha hecho gala en las últimas 4 décadas.
Y entrando en la lúgubre zona del monólogo campero, ErreEse agrega "así lo grito en verano, cuando el calor
me la pone mirando hacia el horizonte
dejando sin circular a nadie por los costados
ya que como barrera de tranvía frena cualquier motoneta
golpeando con su dureza alguna que otra teta".
La Dignidad
La dignidad y el profundo deseo de lavar su buen nombre y honor hacen que un conmovedor RS se abalance sobre los estrados judiciales y adelante que "Andy será mi abogado
que de paso es mi ahijado
que es mucho más que un maestro
y dejará a cada contrincante pidiendo piedad
a cuenta por tal defensa intachable
y le pido al Juez Ruicito que levante el expediente
donde corren mis condenas
y me dé alguna mano para que no me manden tras la rejas
por tirarme alguna cana cuando Escondido
se me encaja en mi cuerpo dombosquiano".
Lo más duro
Quizá el momento donde más tensión, angustia y dolor evidencia la carta de RS es en la parte donde retruca la maldición hacia Tincho "botón denunciante, la maldición dombosquiana se encajará dentro de tu cama" y menciona además un supuesto reparto indiscriminado de pastillitas celestes para que varios dombosquianos puedan cumplir con el otro sexo. Además, RS se ofrece como consejero de cómo manejar a las mujeres a partir de su experiencia y de su mezcla con el caballo peruano, que lo ha dotado de virtudes sin comparación humana.
Mañana publicaremos en forma completa el texto de la carta enviada por ErreEse.
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