Las horas se hacen segundos cuando tratamos de atrapar en nuestras retinas tantas imágenes que se agolpan a cada paso...y en cada corazón ya no cabe una emoción mas...cuando la tardecita empieza a caer...cuando los ultimos rayos de este magnífico sol que Dios nos regaló por estas horas se filtra remolón entre las araucarias y pinos eternos que rodean este Eden...cuando la noche empieza a acurrucarnos en un vinito compartido que se mezcla entre envidos mentirosos y confesiones tan íntimas como el primer beso o el primer amor...cuando los ojos se ponen brillosos de tanto contener...comenzamos a entender que tanto sacrificio tenía razon de ser...que lo mas duro será volver, que no sabremos como hacer para guardar tanta alma Dombosquiana en cada bolso que se cierre, en cada mochila y en cada valija...
Esto aun no terminó pero ya estoy lleno....como cada uno que que me cruzo en cada mate, en cada abrazo y en cada charla...